La muerte del hombre perfecto
Hace años que llevo diciendo que de mayor quiero ser Paul Newman, o Robert Redford en su defecto.
Su muerte, ademas de los clasicos recordatorios de los medios de comunicacion, me supone personalmente reafirmarme en esa idea.
Aunque ya me dijo una amiga una vez “Pues no te queda nada” en tono sarcastico, no por ello dejo de pensarlo.
Integro, guapo, independiente, inteligente, implicado,… son adjetivos que han conseguido que el paso de los años me hagan tener a Paul Newman como mi actor favorito.
La leyenda del indomable, Con el agua al cuello, El golpe, Dos hombres y un destino, El castañazo, El color del dinero, Ni un pelo de tonto o La gata sobre el tejado de cinc entre otros son para mi razones para argumentar el porque prefiero aquel cine americano al actual y, porque, de alguna manera, ha muerto el hombre perfecto, en todos los sentidos.
Seguro que era tan perfecto que no consideraba a nadie como “hombre perfecto”. Empieza por ahí. Nosesimexplico.
perfecto? solo jesucristo nuestro Dios.