Vuelve House
Cuatro ya ha emitido el primer capitulo de la cuarta temporada de House, una de esas series de exito de estos ultimos tiempos.
Personalmente me parece la mejor que he visto en muchos años. De hecho, desde que ví los primeros capitulos en marzo de este año, he devorado las 3 temporadas varias veces, asi que la llegada de la cuarta temporada hace que me sienta como un niño impaciente.
Un ejemplo es que, como en EEUU van varios capitulos adelantados, ya me estoy bajando la version americana y poniendole los subtitulos en español que tambien andan por la red (por muy friki que sea siempre habra alguien mas friki que yo).

La mayoría de las TV series merecen la pena la primera temporada.
Las mejores sólo duraron una: Murder One (1995), por ejemplo. Perfectamente pensada de cabo a rabo.
A otras comienzan a pasarle factura los cambios de guionista, de director y las polls consultando al público por sus expectativas.
Ahí tenemos los 2 primeras temporadas de Buffy y luego, un montón de capítulos infumables (al los que hay que añadir el coñazo del spin off “Angel”).
House es cansino.
Repite el mismo cliché una y otra vez.
Su popularidad se funda en la egolatría, en la creencia de cada persona de que es genial.
En realidad, la mayoría de la gente no es genial. Simplemente es rara. Y miserable.
Como House es un verdadero canalla en lo que afecta a las relaciones interpresonales, ahí encontramos su segundo punto de apoyo: que te venden extravagancia donde sólo hay mala educación.
Por desgracia, el tema de aprovechar el tirón de una serie convirtiéndola en su propio spin-off es uno de los males de nuestro tiempo.
Ya están televisando la segunda temporada de Dexter, serie que sólo da para uno.
Con todo, a hacer caja.
No estoy de acuerdo en cuanto a lo que venden de House. Personalmente le doy la vuelta. Parto de la idea de un tipo que a nivel de relaciones sociales genera problemas a los que tiene a su alrededor, que es borde y que evita relacionarse con sus pacientes.
Pero por otra parte le da mas de una leccion a los personajes supuestamente correctos. Cree en sus convicciones firmemente, es como un niño grande a la hora de divertirse, una eminencia como medico, analitico, idealista que no lo propaga y que acaba proporcionando beneficios en las vidas de las personas que les rodean, de eso no tengo ninguna duda.
No deja que la gente se duerma. Siempre esta “revolviendo intestinos” y hace que todo el mundo esté alerta y sea mas consciente de lo que le ocurre a su vida.
House es incomodo porque es un bofeton de realidad, y la realidad la mayoria de las veces no gusta. Jugamos a aparentar ser lo que no somos, a autoconvencernos de que somos estupendos y a decirnos que nuestra vida es maravillosa, cuando no es asi. Y House nos lo recuerda.